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EL INICIO DE TODO

Todo empezó el 22 de noviembre del 2008, en un pueblo lindo y hermoso, un pueblo de COLOMBIA. Ese día una pequeña y tierna niña nació, para dar mucha alegría a sus padres.

Sus padres anhelaban tanto que llegara ese día, hasta que por fin llegó la hora de que esa bebecita acompañara a sus amorosos padres. Muchas personas fueron a conocer a la nueva integrante de la familia y le dieron muchos obsequios, algunos de los cuales aún conserva, como su álbum de fotografías, peluches y un lindo toldo rosado.

El padre de la pequeña Angélica, ya había tenido otra familia, de la cual le quedaron tres hijos, pero esa relación no funcionó, por eso ahora estaba muy contento con su cuarta hija.

Cuando Angélica llego a su casa los vecinos la fueron a ver, así como los amigos más allegados de sus padres.

LA PEQUEÑA CICATRIZ EN SU ROSTRO

Un buen día, cuando Angélica tenía ya como tres añitos, su abuela paterna llegó a visitar la familia, y Angélica le encantaba estar con su abuela, por esa razón cuando le sirvieron la comida a la abuela ella se sentó a su lado para que la abuelita le compartiera comida.

Angélica había estado jugando antes de subirse a la silla con un escurridor de platos que son fabricados de pasta dura y el cual tenía unas puntas muy filosas. Ella lo había dejado en el piso al lado de la silla donde estaba sentada, su abuelita se descuidó un momento y la niña se fue de lado cayendo al piso, precisamente al lado donde estaba el escurridor y su carita se golpeó por la parte filosa haciéndose una cortada debajo del labio, su abuelita lloró mucho de ver que su nietecita se había golpeado por estar con ella y también porque esa marca le quedaría para siempre en su carita. Así es que Angélica tiene una pequeña cicatriz debajo de su labio inferior.

LA PLANTA DE AJÍ

Angélica no sabía el riesgo que corría al tocar esa planta. Cierto día la pequeña Angélica estaba junto con sus padres en la terraza de su casa y al pie de un árbol que había, estaba una pequeña plantica de ají y ya tenía una o dos pepitas rojas.

Angélica, en un pequeño descuido de sus padres cogió una y se la comió.

La niña empezó a llorar y sus padres no sabían ni entendían el por qué.

Hasta que se dieron cuenta que era porque la niña había probado el picante, y les causo risa lo que le hizo dar mucha ira a la pequeña que más lloraba y lloraba y le dieron agua hasta que por fin se quitó y se fue a jugar con sus amiguitos del barrio, ella les contó y a ellos también les causo gracia.

SU FIESTA DE CINCO AÑOS

Sus padres le hicieron una fiesta de cinco años súper ¡guau!, Para esa época vivían muchos niños por su cuadra y asistieron muy contentos a compartir con ella.

Todo fue muy súper guau, Angélica disfrutaba mucho sus fiestas de cumpleaños y sus padres se esmeraban por hacerle muchas cositas.

Las fiestas se preparaban con tiempo, sus padres se dedicaban a elaborar una linda decoración y le compraban regalitos para rifar así como muchos pasabocas y una comida muy deliciosa.

La hora feliz de Angélica era el momento al final de la fiesta cuando los invitados se iban y ella empezaba a destapar los regalos sin parar, eso era  especial, con cada regalo que destapaba era más feliz y su sonrisa era sin igual.

COMO LLEGÓ A SU AMADO COLEGIO

A sus 5 años ya había salido del Carola, y no sabía dónde estudiar. Sus padres tenían unos apartamentos y en frente estaban construyendo un colegio pero ellos no sabían, así que su madre fue a preguntar.  Sus padres la llevaron  y le dijeron que tenía que hacer un examen de admisión. Cuando llegó el día de entrar, su madre le  tomó muchas fotos. Ella entró estaba muy nerviosa pasaron los días y ella llegaba a la casa y su madre le decía ¿Cómo te fue? y ella siempre le decía mal mami porque no tengo amigos y todos los días eran igual. Se terminó el año se graduó otra vez, fue tan maravilloso le dieron un bolso de fomy y un cartón parecido a una portada de un libro lleno de fotos de ella y sus amigos. Al otro año estaba haciendo primero de primaria y ella todavía seguía diciendo que no tenía amigas hasta que un día se hizo amiga de una niña llamada Sharick.

LAS MASCOTAS

Angélica tuvo dos mascotas y las dos fueron lindos  gatitos. El primer gato lo llamó ¡Manchas de samilar! y era de raza Angora, color café claro y beich, era muy lindo, todo el que lo conocía se quedaba encantado con su color y su gran tamaño. Un día, la familia se fue de viaje y la casa quedó a cargo de una persona de confianza que adora mucho los gatos, esta personita decidió dejar al gatito dentro del cuarto de los padres de Angélica para que no se escapara mientras la familia regresaba a ciertas horas de la noche. Resulta que el pobre animal no pudo salir a hacer sus necesidades y no encontró otro lugar más cómodo para hacerlas que la cama de los padres de Angélica, es decir se orinó e hizo popó en la cama principal.

Pero lastimosamente como nada es eterno, en otro viaje de la familia,  al regresar lo encontraron envenenado y se murió en frente de Angélica, ella se asustó y lloró mucho,  su padre lo llevó al veterinario pero ya era demasiado no había nada que hacer, el animalito ya tenía como tres días de haber ingerido el veneno.

La segunda mascota fue un gato  de color blanco y negro,  un regalo de una buena amiga de sus padres, un día  casi escapa de la casa, poco a poco se fue adaptando a su nueva casa y se puso bonito, pues su padre le compraba solo purina para gatos.

En el grado tercero de primaria Angélica le correspondió el turno de presentar la prueba saber la cual consiste en un examen sobre los conocimientos adquiridos en sus primeros años de estudio El colegio donde Angélica estudiaba era la primera vez que se realizaba esta prueba, debido a que esta institución era nueva .

La mayor satisfacción para los padres y maestros del grado tercero en ese año, fue que este grupo de niños y niñas obtuvieron el mejor puntaje del pueblo donde vivían. Este hecho lleno de mucho orgullo y alegría a sus maestros por lo que les hicieron una fiesta súper bonita en el colegio, también hicieron una izada de bandera y les regalaron unas medallas como recuerdo de este gran logro. Angélica estaba muy feliz porque era su primera medalla y la conservaría con mucho orgullo y satisfacción.

LOS AMIGOS

En el grado cuarto Angélica tuvo una amiga o mejor dicho una mejor amiga llamada Isabela, era su compinche,  a ella le contaban todos los secretos y de igual manera su amiga también lo hacía, compartían muchas cosas. En el grado cuarto debido a que el curso ya estaba con muy pocos compañeros, empezó a tener más convivencia con amigos de otros cursos en especial del grado tercero.

Ya en el siguiente grado, es decir quinto, empezó a tener amigos del grado cuarto, con los que compartía momentos súper especiales como celebración de cumpleaños, salidas a cine, helados, y partidos de fútbol en el colegio, así como también las profes empezaron a montar bailes con la participación de los dos grados, lo que ayudo en gran parte a que la amistad con algunos de ellos se volviera mucho más especial.

CORAZÓN ENAMORADO

La pequeña Angélica ya no era tan pequeña, ya tenía entre nueve o diez años y su vida transcurría muy normal entre las actividades escolares y la vida familiar.

Como es muy común, un buen día llegó al colegio un nuevo estudiante, el cual les pareció muy bonito a Angélica y a sus amigas.

Bueno ese niño era Duvan, si era Duvan, pero poco a poco se fueron convirtiendo en amigos y Angélica se dio cuenta que se había enamorado del pelo de él porque era más o menos largo y le podía hacer la trenza de Juan de Dios Pantoja.

UNA PEQUEÑA ANEDOCTA

Un buen día Angélica enfermó, decía que le dolía el estómago y la cabeza.

Por esta razón sus padres la tuvieron que llevar a la clínica, para pasar a consulta médica. Como siempre tocaba esperar su turno y el tiempo era bastante largo. Angélica se sentía muy mal y como no había comido nada, su mamá le preguntó que si quería una ensalada de frutas, ya que un vendedor de gelatinas y ensalada de frutas entro a ofrecer a la clínica.

Angélica aceptó comer ensalada de frutas y al poco rato de haberla comido Angélica sintió muchas ganas de vomitar y cuando fue al baño, no pudo entrar porque estaba ocupado por un anciano que estaba bastante enfermito.

La pobrecita Angélica no pudo aguantar más y le toco vomitar afuera del baño en presencia de los pacientes que la observaban y a la vez sentían mucho pesar con la pobre niña que no pudo usar el baño.

LA PÉRDIDA DE LA SANDALIA

Un día Angélica iba con sus padres y su tía  Mercedes a Puerto Wilches Santander a visitar a su tío Héctor quien desde hace muchos años se había ido a vivir por esas tierras.

Camino a la casa de su tío, iban en el carro, Angélica tenía 3 añitos y estaba jugando con unas sandalias nuevas que su padre se las había comprado en la ciudad de Bucaramanga, Santander, Ella ocupaba el puesto de atrás con su madre y en un descuido la niña lanzó la sandalia por la ventanilla del auto de su padre, sin que nadie se percatara. Cuando llegaron a Puerto Wilches estaban buscando la sandalia pero no la encontraron por ningún lado, sus padres se enfadaron mucho y la regañaron, pero como Angélica tenía tres años no entendía porque la estaban regañando sus padres y así que hubo que ir a comprar unas nuevas sandalias y guardar aquella como un recuerdo de su travesura de infancia.

LA TÍA QUE TENÍA CÁNCER

Un día muy triste para la familia de Angélica fue cuando le descubrieron cáncer de ovarios a la tía más querida.

Su madre tuvo que irse a Bucaramanga a cuidar la tía de Angélica, pero la tía tenía la enfermedad muy avanzada y no se pudo curar y después de dos años de lucha falleció. Todos quedaron muy tristes porque ella era muy buena persona,

Angélica en ese momento era muy pequeña y no entendía nada de lo que estaba sucediendo, pero veía a su madre muy triste y a su primo huérfano, el niño apenas tenía 12 años de edad y solo se había quedado con su padre, quien trabajaba todo el día y compartía muy poco con él por el escaso tiempo libre que le quedaba, para todos fue muy duro su pérdida.

UNA DIFÍCIL DECISIÓN

Para la fecha del 28 de diciembre del 2013 el único sobrino de Angélica cumplía su primer añito. Angélica estaba muy emocionada porque si hay algo que le gusta son las piñatas. Todo estaba muy bien organizado este sería un cumpleaños inolvidable, y ella asistiría en compañía de sus padres, pero como en la vida no hay nada seguro, resulta que el día 27 de diciembre la mamá de Angélica recibió una lamentable noticia: una sobrina que vivía en Puerto Berrio Antioquia. Había tomado la fatal decisión de quitarse la vida dejando a sus dos pequeños hijos.

Por lo anterior, toda la familia tendría que viajar al sepelio que sería el día 28 de diciembre, Angélica se puso muy triste, pues ahora pensaba en la fiesta de su querido sobrino que tanto había esperado y la cual se realizaría sin inconveniente, pues era por parte del padre y la prima fallecida era familia por parte de la madre.

Ella habló con sus padres y les dijo que ella quería estar con ellos pero igual quería asistir a la fiesta de su sobrino Nicolás. Así que tomó la decisión de que se quedaría con su hermana y sus padres estuvieron de acuerdo, también porque el viaje sería demasiado lejos y también que no se sabía cuánto podrían demorar.

Angélica no se sentía muy feliz, pero igual quería estar con su sobrino.

LAS NOVENAS Y LAS FIESTAS DE AGUACHICA

Angélica estudiaba en un colegio público cursando el grado transición para esas fechas de las fiestas de San Roque.

Del colegio participaría con una presentación cultural y escogieron precisamente el grado transición para preparar este punto artístico.

Angélica estaba muy contenta porque en primera parte bailaría con su mejor amiga del barrio, y también porque estrenarían una pinta súper chévere que se trataba de: un short de Jean que Angélica siguió utilizando hasta cumplir sus 10 años, una camiseta de la selección Colombia, unas medias rojas, teñís blancos, unos accesorios de cintas tricolores.

La noche de la presentación fue muy inolvidable ya que fue la primera vez que se presentó en una tarima y gracias a Dios todo salió muy bien.

Su madre le grabo un video para que ese bello momento nunca fuera olvidado, pues Angélica y su amiguita aun miran el video y les encanta recordar esa noche.

LA VISITA AL ACUARIO

Angélica había estado en Santa Marta por varias ocasiones pero aún no había visitado el famoso acuario, algo que ella quería era ver de cerca a toda esa inmensa variedad de peces y tomarle muchas fotos para tenerlas de recuerdo.

Sus padres la entusiasmaron mucho y salieron muy temprano del hotel donde estaban hospedados a cumplirle ese sueño a Angélica, primero tomaron el taxi, luego hicieron una fila para comprar las boletas para entrar, después esperaron a que se completara el grupo de los visitantes, más tarde le asignaron un guía de turismo el cual les iba explicando a cada uno  las características de cada pez y tuvo la oportunidad de tocar una estrella de mar así como ver muy de cerca otras especies marinas.

Ese fue un día muy especial para Angélica y sus padres, pues fue una experiencia nunca antes vivida guardar esos momentos en la mente.

UNOS DÍAS TRISTES

El abuelo de Angélica estaba muy enfermo y requería ser hospitalizado porque requería una cirugía de hernia.

Al ser operado se complicó y lo remitieron a la ciudad de Bucaramanga, los médicos allá lo volvieron a operar y estuvo en UCI, por muchos días, y la mamá de Angélica se quedó todos esos días con él,  pues estaba bastante delicado ya que había adquirido una bacteria y el tratamiento duró muchos días de hospitalización. Hasta que al fin le dieron la salida al abuelito de Angélica gracias a Dios toda la familia pudo volver a verlo con vida, aunque muy débil y no pudo recuperarse, a los seis días de haber regresado a casa el abuelito se despidió de este mundo.

 Esos días fueron muy tristes para Angélica y su familia, tanto esperar que el abuelito regresara y solo fueron unos cortos días los que estuvo de nuevo con sus hijos y nietos.

La tristeza afecto mucho a la abuela de Angélica quien entró en una profunda depresión que aún no ha logrado superar, la abuelita jamás volvió a sonreír ni a salir de casa.

LOS DOS PÁJAROS

Una madrugada Angélica y sus padres estaban durmiendo, eran aproximadamente las cinco y media cuando  sonaba un zumbido muy extraño y de repente había chispas de candela por la casa. Angélica lo único que decía era ¡mamá,  papá! y volvió una y otra vez a decir lo mismo, ella estaba muy nerviosa porque pensaba que iba a ver un incendio, sus padres solo decían ¡se quemó todo, el televisor, la nevera, los ventiladores etc.!

Angélica quería ir al baño pero de los nervios no fue, cuando Angélica salió,  ahí estaba Tati y ella le contó todo lo que había pasado.

Todo eso fue ocasionado por los dos pájaros, a uno se le quemó un ala y los gatos se lo comieron  poco a poco, el otro pájaro se quemó por completo y también se lo comieron los gatos.

LA CAÍDA DEL PADRE DE ANGÉLICA

Una linda mañana Angélica estaba tomándole fotos a su padre que estaba montado en el techo del patio tratando de arreglar una gotera, él se montó en una vareta y la vareta se partió,  el padre de Angélica salió rodando por el techo y cayó aplastado en la mitad del patio, al caer se llevó consigo las cuerdas de colgar ropa, las cuales le ayudaron a perder velocidad y así el golpe no paso a mayores, se arañó un poco la frente y se sentía adolorido en la parte de la barriguita pero eso fue todo.

Angélica siempre recuerda el gran susto que se llevó, pues ella quedo aterrorizada al ver a su padre caer del techo y lo único que hacía era preguntarle a su padre si estaba bien y el respondía que sí.

EL TELEVISOR

Un buen día Angélica estaba en su cuarto y se le ocurrió subirse sobre la cama para alcanzar algo que estaba en un multimuebles donde estaba un viejo televisor bien pesado, se apoyó demasiado y de pronto el televisor se le vino encima, ella empezó a llorar y a gritar.

Su madre salió corriendo, menos mal estaba ahí el hermano de su mejor amigo Sam, y prontamente lograron alzar el televisor, pero no podía porque era de los viejos de los que tienen la parte de atrás grande y pesado, hasta que por fin se pudo.  Después su madre la cargo muy asustada, pues Angélica pudo haber sido aplastada por el peso de este aparato.

¡LLEGÓ EL CARTERO!

Una mañana Angélica se estaba yendo al colegio y cuando entró todos los profesores estaban aplaudiendo y se disfrazaron de carteros, cuando hicieron la formación los hicieron sentar en círculo cada grado tenía su círculo e iba cada director@ de grupo en una bicicleta y decía el nombre del alumno y el alumno se tenía que parar e ir a recibir sus cartas.

Todo eso fue una sorpresa, ninguno de los niños sabían lo que tenían preparado, la mayoría lloró al leer esas hermosas cartas de nuestros familiares, Angélica fue unas de esas.

Cada grado se fue para el salón con su director@ de grupo y al final de la mañana a las doce y media llamaron a Angélica porque ya la iban a recoger y cuando salió estaban sus padres con un globo y unos regalos, fue un día muy lindo y especial tanto para Angélica como para sus padres, pues ellos pocas veces en el año tenían la oportunidad de recogerla en el colegio.

ALAS DE MARIPOSA

Este capítulo lleva el título del libro porque quiero explicar a qué se debe este nombre.

Pues quise que se llamará así porque el tiempo pasa muy rápido, al igual que la corta vida de este hermoso insecto como lo es la mariposa.

Cada día que pasa, es una oportunidad más para que la mariposa suba más y más arriba y poder volar muy alto y lejos y así lograr tener muchas experiencias vividas.

Escribe unas lineas